Ante la pérdida, robo o extravío de una llave electrónica, el usuario deberá informar de manera inmediata a la Administración y/o a Touch Control para proceder a su bloqueo. La notificación de dicha situación es de exclusiva responsabilidad del usuario, quien asumirá las consecuencias derivadas de cualquier uso indebido de la llave electrónica hasta tanto se comunique formalmente el hecho y se efectúe su desactivación.